Sobre mí

Sobre mí

Siempre me ha gustado leer. Era una actividad íntima en la que encontraba una manera de escapar de la realidad. De dar la espalda a las cosas que no me gustaban del mundo. Como una extensión de la lectura, y como su reverso más activo, también me gustó escribir. Pronto descubrí que el ejercicio de la escritura era una herramienta aún más poderosa para la evasión. Todas las cosas que imaginaba, las reflexiones del día a día, los desahogos debidos a frustraciones provocadas por imponderables se canalizaban hacia el papel.

Este ejercicio, sin embargo, nunca pretendió trascender mi intimidad. Escribir para mí era básicamente una catarsis. Pero este punto de vista fue cambiando de un tiempo a esta parte. La causa, si bien no es clara, sospecho que tiene que ver mucho con una profunda autocritica. Soy una persona con tendencia a dar la chapa. En el buen sentido. A menudo me sorprendo hablando y hablando y mientras hago mi discurso, no puedo evitar preguntarme mirando a mi victima: “¿qué coño le importa lo que le estoy contando?” Y sin embargo, no puedo parar. Es como si una inercia invisible actuara anulando mi voluntad. Mi boca actúa como la válvula de una olla express soltando en forma de palabras lo que llevo cociendo durante días…En este escenario la persona receptora de mi discurso es rehén de su educación, que le impide mandarme a la mierda.

Esa idea me hizo pensar que había una manera de contar y explicar todo lo que me apeteciera, pero sin obligar a nadie a recibirlo. Por eso me decidí a iniciar este blog, en el que todo eso que quiero sacar, puedo hacerlo por medio de textos. Textos que el receptor podrá decidir si lee o no. Y en el caso de leerlo, pues hasta donde.

Por todo esto, inicio la andadura, o webedura de este blog. En él publicaré mis relatos cortos y reflexiones. Espero que disfrutes los que te gusten e ignores los que no.

Muchas gracias y bienvenidos.

F.J.Lázaro